En esta novela, el autor narra las dificultades y eventos curiosos que ocurrieron durante su creación. Enfrentó la pérdida del texto en dos ocasiones debido a fallos informáticos, y la historia se desarrolló de manera fragmentada y caótica, con notas dispersas que se fueron acumulando a lo largo del tiempo. A pesar de la confusión inicial, estas notas resultaron encajar perfectamente, formando una narración coherente que gira en torno a la "Isla de Grottsmann". Además, el autor experimentó la enigmática compañía de gatos callejeros que se reunían frente a su puerta mientras escribía, desapareciendo al concluir la obra. Estos felinos, silenciosos y constantes, parecen haber influido en el proceso creativo, dejando al autor convencido de que la verdadera esencia del relato pertenece a ellos.
Autor: Melchor Albrig
Nació en 1959 en Manzanares (C. Real).
Lector incorregible desde muy corta edad, aficionado al cine, al noir, el western, el fantástico y de terror. Ha leído prácticamente todo el universo literario desde Faulkner a Hemingway, desde Proust a Tolstoy, de Boris Vian a Jim Thompson, de Cervantes a Galdos, y por supuesto casi toda la novela gótica, Poe, Lovecraft, Asthon Smith y Robert E. Howard.

